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martes, febrero 28, 2012

Ni la neutralidad ni los neutrales existen


A partir de escuchar las palabras en los medios de ministros "bienintencionados" y comentaristas "imparciales" sobre el conflicto entre indígenas/campesinos y gobierno/empresarios, sobre el tema de minería e hidroeléctricas:
  • Un ministro se hace el neutral. Dice que nosotros no podemos dejar en manos de los indígenas, "aproximadamente el 11% de la población", la propiedad colectiva y decisión sobre unos recursos (tierras, aguas) que pertenecen "al país, a la nación panameña, a todos los panameños"... ¡perfecto!... yo propongo que los Super 99, Varela Hermanos, la Gran Terminal, COPA, los edificios de Costa del Este y Paitilla, las casas de Clayton, los clubes de playa, los "resorts" y hoteles de lujo, todo lo usurpado en las áreas revertidas y todo lo despojado en el país, deje de ser propiedad individual del 1% de parásitos que mandan y gobiernan, para que la decisión en estos casos también se transfiera "al país, a la nación panameña, a todos los panameños"... habrá patria todos o no habrá para ninguno.
  • Un comentarista se hace el neutral. Dice que los indígenas andan de intransigentes porque en toda negociación algo de lo esperado hay que perder para el resto ganar. Que sea un apologista del poder no es casualidad. Es decir, mañana X persona quiere una parte de mi casa, y la autoridad en complicidad le dice que está bien, entonces yo, si reclamo respeto a toda mi casa soy un intransigente, tengo que dejarme quitar un pedazo y satisfacer el capricho del que me despoja, porque esa es la "esencia de la negociación", para ser un "civilizado". Pues no, gracias.

Sobre la facilidad con la que hablan los eternos "especialistas" entrevistados en nuestros medios de comunicación

Les resulta tan fácil hablar de negociar, con su vocecita de "mente positiva" desde Costa del Este, Clayton, Coronado o el Club de Golf, que "cada parte tiene que ceder en algo para llegar a un acuerdo", que "lo más importante es la seguridad jurídica de las inversiones si es que anhelamos llegar al primer mundo".

Claro, como no negocian nada de ellos, como no son ellos los que ceden (nunca han cedido), como están más cerca del capital que del trabajo con su discursito democrático.

Ahora los puntos sobre las íes: en este conflicto los únicos que pueden deponer intereses son los empresarios (su interés de lucrar a costa de lo que sea) y los gobernantes que son la misma vaina. Los indígenas, campesinos y la sociedad en general no pueden deponer, ceder, renunciar a su derecho a la tierra, a la vida, al agua, a su identidad, a un ambiente sano, a la salud, en favor de un supuesto derecho a lucrar y la libertad de empresa. 



No es lo mismo un interés a un derecho fundamental. El primero se puede renunciar. El segundo jamás.