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viernes, mayo 27, 2011

Patrimonio Histórico: entre la irresponsabilidad y la incoherencia

Publicado en La Prensa

La directora de Patrimonio Histórico solicita a quienes proponen el uso del espacio público para objetivos de bienestar ciudadano, que protesten con la verdad. Plantea que los argumentos sobre afectaciones al patrimonio histórico en el Hospital Santo Tomás (HST) son falsos, porque la intervención se reduciría a la habilitación de estacionamientos soterrados en el área de los jardines, que volverían a su estado original.

Sin embargo, los planos indican que una de las dos torres se levanta sobre el lote de parque del HST adyacente a la antigua Embajada de Estados Unidos, y mientras no se descubra la forma de construir en el aire, son evidentes los efectos en los terrenos que forman parte del patrimonio del hospital y patrimonio histórico por ley desde 1986.

Además, existen declaraciones del principal promotor inmobiliario de la obra, Alberto Vallarino –quien en sus ratos libres ocupa la cartera de Economía y Finanzas– aceptando que el proyecto podría “moverse” al lote de la antigua embajada, es decir, que en efecto y según los planos, la innecesaria torre financiera afecta los terrenos del HST.

Sobre su actuación, la licenciada argumenta que la resolución que otorga visto bueno y aprobación a la propuesta del arquitecto Ignacio Mallol se obtuvo según el procedimiento establecido en la ley. Podría ser una obra maestra en tal sentido, aunque algunos miembros de la Comisión Nacional de Arqueología y Monumentos Históricos señalan no haber tenido conocimiento de convocatoria, consulta ni pronunciamiento alguno sobre el proyecto, tal como exige el procedimiento legal.

Sin embargo. la ley no es solo forma, sino –y sobre todo– fondo, y las leyes del Inac, de Patrimonio Histórico, del HST, tienen por esencia una finalidad que parcialmente corresponde cumplir y hacer cumplir a su despacho. En el caso, hay suficientes señales para ver una interpretación errónea de las normas pertinentes, o la aplicación indebida de una norma que no guarda relación con el tema, incluso, una posible desviación de poder.

No menos importante, la argumentación usada en la resolución es absurda: supone que la secular irresponsabilidad de quienes por ley son responsables de inventariar, custodiar, conservar, proteger, administrar el patrimonio, que ha permitido el deterioro el patrimonio, justifica otra intervención, de unas características que por ninguno de sus ángulos visibles rescata el valor patrimonial de los terrenos e instalaciones del HST.

El conflicto, coyuntural, podría verse como superficial, como una lucha por un edificio, por un terreno, mas no es así: son bienes que componen parte de la memoria e identidad del país, terrenos que deben ser usados para fines de bienestar público y no de lucro individual.

El fondo del debate está en las prioridades de uso de estos bienes, del uso del tiempo y el salario de los servidores públicos, sobre el destino de los recursos de todos y sobre la forma de gobierno, opaca, sin consulta, al estilo “es así porque yo lo digo” que todos los gobiernos han practicado.

1 comentarios:

  1. Tristemente muchos compatriotas lo ven así, como una lucha trivial por un edificio "bonito". Más que la soberbia duele la ignorancia y la indiferencia de esta generación.
    Bueno ando pasando por aquí. Me encanta tu selección musical. Felicidades Ramoncito.

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